Hagamos un pequeño experimento. Escribiré un par de escenas, tal como imaginaría el tipo de ficción creada en una sesión de juego cualquiera. Es decir, algo así sería lo que me gustaría ver en una sesión de Deux.

No mencionaré ningún tipo de mecánicas, reglas, recursos ni autoridades narrativas. Esas aún no las sabemos. Sólo imaginen qué tipo de sistema serviría para jugar algo así (y que facilitaría que fuera algo divertido e interesante para todos).

La tripulación del Leviathan baja del automovil en un oscuro callejón.

Tyr (capitán de la nave, líder del grupo): Orion, ¿estás seguro que es aquí? No es más que un callejón sin salida.

Orion (navegador y piloto de la nave): ¿Cuándo le he quedado mal, jefe? Mis datos son fiables. Sólo es necesario hacer esto.

[Orion se acerca a una pared oscura. El grupo se da cuenta que hay una gran puerta metálica disimulada en la pared. Orion toca un par de veces la puerta con el mango de su pistola. El eco de metal contra metal retumba en el oscuro callejón, y todos se mueven inquietos. Tempus (mecánico principal y uno de los "tipos fuertes" del grupo) vigila con aprehensión la entrada del callejón, mientras acaricia cariñosamente la capota del auto negro. Los instantes pasan, y unos cuantos comentarios graciosos de Spark (principal programador y comediante del grupo) intentan aliviar la tensión. Justo cuando Orion está por aceptar su error, la puerta se abre estrepitosamente.]

Portero (una pila de músculos): ¿Qué demonios quieren?

Katana (principal diplomata, y encargada de los sistemas de comunicación de la nave): Requerimos entrevistarnos con Michellus. Nos envía el Adversario. Le traemos una propuesta que seguramente le parecerá interesante.

[El portero duda un poco y observa detenidamente a cada miembro del grupo. Katana coquetea sutilmente con él, regalándole la más inocente y dulce de sus sonrisas. Finalmente el gorila asiente y se hace a un lado para que pasen.]
Spark: De verdad, chica, tienes que enseñarme a hacer eso algún día. [Tempus le da un codazo al chico.]

Katana: No creo que unas cuantas sonrisas te saquen de la mitad de los problemas en los que te metes tú mismo.

[Un tipo de lentes oscuros y traje negro, con aire de mafioso, los escolta a través de un laberinto de pasillos. En el camino el sonido de música estridente se va acercando cada vez más. Finalmente entran a una amplia habitación con un gran ventanal que da a lo que parece un club de baile clandestino. Dándo la espalda a los recién llegados (y asomándose por el ventanal para ver a la gente) se encuentra un hombre de cabello blanco púlcramente vestido. Tiene un aire de don de mando y un aura de crueldad casi tangible.]

Michellus: Bienvenidos, pequeños amigos. Me han dicho que vienen de parte del Adversario. ¿Qué es aquello que los trae a mis dominios, que es tan importante que están dispuestos a meterse a la boca del lobo?

[El hombre se da la vuelta, para observarlos con sus ojos completamente rojos, sin irises ni pupilas. Sus hombres sacan armas y las apuntan en contra del grupo. Hay dos hombres al lado de Michellus, tres que estaban sentados en un amplio sillón a un lado, dos al lado de la puerta y el hombre que los escoltó, que está del otro extremo de la habitación.]

Tempus: ¿Qué es esto? ¿Una trampa, maldito bastardo? [Hace el intento de sacar su arma. Los guardaespaldas del mafioso amartillan las suyas.]

Tyr: ¡Tempus, basta! Venimos en son de paz. No buscamos problemas. Venimos a ofrecer información acerca de las alianzas entre El Sistema y los Sonámbulos, y a cambio sólo pedimos un salvoconducto para nuestro grupo a través de tus canales secretos de transporte.

Michellus: Pues lamento decirte que han venido en vano. Mis espías me han mantenido al día acerca de esa información que ofreces, así que no me interesa en lo más mínimo ayudar a su tonta causa. Se lo advertí al Adversario. La próxima vez que viera a algunos de sus hombres en mis dominios, no vivirían para contarlo, tregua o no tregua. ¡Elimínenlos!

[Tempus suelta unas cuantas palabrotas, mientras Spark se concentra. Discretamente suelta una pequeña caja que sostenía en una mano, que al contacto con el suelo explota en una gran nube de opaco humo. Los guardaespaldas disparan a ciegas contra la nube, pero no hieren a nadie. Tempus carga contra el par de enemigos más cercanos, mientras saca su par de revólveres y les dispara a quemarropa mientras sale de la nube de humo. Katana salta con gracia para caer sobre otro de los enemigos blandiendo su arma homónima favorita. Spark se concentra y logra mover un par de sillones a la distancia, que hacen tropezar a dos enemigos que no esperaban un ataque desde atrás. Tyr simplemente apoyó una rodilla en el suelo y dispara con gran presición con un par de pistolas a cada lado. Un par de guardias caen muertos. Michellus presiona un botón en su escritorio, y suena una alarma. Las luces del club se encienden, y se puede escuchar el pánico de la gente.

Repuestos de la sorpresa, los enemigos comienzan el contraataque. Tempus empuja a sus dos enemigos contra la pared, mientras ellos le disparan a él, también a quemarropa. Gracias a la inercia de la carga del hombre su puntería no es muy buena y no dañan nada vital. En un fluído movimiento Katana esquiva las balas del hombre al que enfrenta, y finalmente lo decapita con su espada. Spark toca el suelo con una de sus manos, y los clavos de la duela salen disparados contra los hombres que (sin incorporarse tras ser tirados por el sillón) le disparan sin demasiado éxito. Los clavos atinan a uno de los hombres entre los ojos, y cae muerto. Al mismo tiempo, Orion aparece "como de la nada" detrás del sobreviviente, y con un rápido movimiento le corta la garganta. Tyr rueda por el suelo, mientras esquiva las balas de una ametralladora que ha sacado uno más de los enemigos. Michellus sencillamente se dirige a otro lado de la habitación y se sirve una copa de licor.

Tempus toma las manos armadas de sus enemigos e intenta desarmarlos, pero uno logra escabullirse. Katana salta y apoyándose en una pared, rebota para tomar impulso y atravesar rápidamente toda la habitación. Spark se concentra para que el humo restante termine de dispersarse, mientras saca su arma y observa aprehensivamente una herida superficial que recibió. Orion verifica que los hombres que enfrentaron estén muertos. Tyr dispara contra el hombre que Tempus no pudo desarmar, mientras éste se está haciendo para atrás para tener espacio y disparar al mecánico. Michellus toma un sorbo de su licor, mientras observa al grupo apreciativamente. Abajo aún se escucha el pánico de la gente, aunque cada vez es menor, conforme abandonan el lugar.

Tempus suelta sus armas y comienza a apalear a golpes al enemigo, que sólo intenta protegerse del severo uno-dos del gigante. Katana ha atravesado el cuarto, y de un tajo corta en dos la ametralladora del hombre que antes disparaba a Tyr, mientras él intentaba disparar contra ella. Spark maldice, mientras toca sus heridas para curarlas, y observa que las ropas de Tempus están empapadas en sangre. Orion saca una pistola y guarda su cuchillo, mientras observa la situación. Tyr se incorpora y comienza a caminar hacia el escritorio donde está sentado Michellus, apuntándolo con ambas armas.

Tempus recibe una patada, y contraataca con un uppercut que lo noquea. Katana blande una vez más su espada contra el hombre desarmado, y cae muerto. Spark desempolva su ropa, mientras se incorpora del suelo. Orion imita a Tyr y avanza hacia Michellus, apuntandole con su arma. Sólo el sólido escritorio se encuentra Tyr y Michellus, y ambos hombres se observan, el primero con un rostro frío e inquisitivo, y el segundo con una burlona sonrisa de sarcasmo y diversión.]

Tyr: Esto ha roto la tregua. El Adversario no admitirá este tipo de traiciones. En cuanto le reportemos la manera en que hemos sido tratados...

Michellus: Para eso primero necesitarán haber sobrevivido, lo cuál dudo mucho.
[Todo el grupo se ha acercado para acorralar al hombre, y todos le apuntan con sus armas, excepto Spark, que está intentando curar las heridas de bala de Tempus.
Repentinamente comienzan a escuchar pasos en el pasillo, que ahora se encuentra en total silencio. Todos excepto Tyr (que no quita sus ojos de Michellus) voltean a ver la puerta aprehensivamente.]

Spark: Oh, mierda.

Katana: ¡Dios mío! ¡Un agente grado Seraphim!

[En la puerta ha aparecido un hombre de gran estatura, cabello negro largo, usando lentes oscuros, vestido con un traje completamente blanco y una amplia gabardina del mismo color. Camina sin prisa y su rostro apenas muestra expresión alguna. Incluso Tyr lo observa con preocupación por unos momentos. Justo en ese instante escuchan el ruido de vidrios a sus espaldas, y voltean para ver que Michellus ha atravesado el ventanal para caer en el vacío salón. Con una sarcástica sonrisa en la boca, escapa hacia la calle por las puertas abiertas del club.]

Spark: Oh, mierda. Estamos taaaan muertos...

Tempus: Esto fue una trampa desde el principio. ¿Qué haremos ahora?


Ahora, con base en este tipo de ficción, ¿qué tipo de reglas se podrían diseñar? ¿Qué dados se tirarían (si acaso se tiraran)? ¿En qué momento? ¿Por qué? ¿Quién decide qué? ¿Quién narra qué? ¿Qué lo haría especialmente divertido? ¿Y especialmente intenso? ¿De qué manera la narración deja de ser mero color y se entre-mezcla con el sistema?

O en otras palabras, lograr que todo esto realmente importe, y la ficción no sobre. Este es el juego de rol que quiero diseñar.

This entry was posted on jueves, 30 de julio de 2009 at 11:14 and is filed under , , . You can follow any responses to this entry through the comments feed .

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